Para poder visualizar, almacenar y procesar la información numérica que se representa de cada píxel, se debe conocer, además de la profundidad y brillo del color, el modelo de color que se está utilizando. La mayor parte de los dispositivos que se usan con un ordenador (monitor, escáner, etc.) usan el modelo RGB (modelo de reflexión o aditivo), excepto los que aportan tintes, como las impresoras, que suelen usar el modelo CMYK (modelo sustractivo).

El modelo RGB hace referencia a la composición del color en términos de la intensidad de los colores primarios con que se forma: el rojo, el verde y el azul. Un color se puede representar mediante la mezcla por adición de los tres colores luz primarios. La ausencia de los colores primarios es el negro; el fondo de la pantalla.

El modelo CMYK (acrónimo de Cyan, Magenta, Yellow y blacK) se utiliza en la impresión en colores. Este modelo se basa en la absorción de la luz. El color que presenta un objeto corresponde a la parte de la luz que incide sobre éste y que no es absorbida por el objeto. La presencia con la mayor intensidad, sobre el fondo blanco del papel, de los cuatro colores son el negro.